¿Quiénes somos?

Proyecto Sur nació como una fuerza política para enfrentar la segunda ola de privatizaciones de nuestras reservas petrolíferas y pronto se convirtió en un movimiento en defensa del patrimonio de nuestros recursos naturales y de propuestas que dan solución a los graves problemas de injusticia social.
El año 2007, el presidente Néstor Kirchner, extendió la concesión de la explotación de nuestro principal yacimiento petrolero, Cerro Dragón, a la Panamerican Energy, hasta el año 2047, violando la constitución nacional, pues compromete generaciones futuras. Este hecho marca la definitiva orientación del gobierno de mantener y profundizar la matriz económica del modelo neoliberal de los años 90.
A este modelo de saqueo agro-minero, extractivo  y contaminante,  le oponemos la recuperación de nuestra soberanía sobre el petróleo, gas y minería, para ponerla al servicio de la reconstrucción de la República.
Entendemos que nuestro país está ocupado (Malvinas) y colonizado, en lo material (extranjerización de la economía) y en lo cultural (desprecio y olvido de nuestros logros y penetración de modelos que responden a los países hegemónicos).
El proyecto contempla cinco grandes causas cuyo objetivo es defender el interés nacional, garantizando la igualdad y la justicia social en un proceso de integración latinoamericana autónoma, que nos permita ser protagonistas plenos en el nuevo escenario internacional. Se trata de movilizar los recursos económicos, sociales y culturales de toda la Nación para afrontar un reto histórico que se sintetiza en cinco grandes causas.

I CAUSA POR LA IGUALDAD Y LA JUSTICIA SOCIAL
II CAUSA POR LA RECUPERACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES, LA SOBERANIA Y LA DEFENSA DEL PATRIMONIO Y EL MEDIO AMBIENTE
III CAUSA POR LA DEMOCRATIZACION DE LA DEMOCRACIA
IV CAUSA POR LA CULTURA Y LA EDUCACIÓN BASADOS EN UNA ETICA SOLIDARIA Y DE RESPETO A LA DIGNIDAD HUMANA
V CAUSA POR LA RECONSTRUCCIÓN DE LAS INDUSTRIAS Y SERVICIOS PUBLICOS, LA PROMOCIÓN CIENTÍFICO-TÉCNICA Y LA INTEGRACIÓN AUTONOMA DE AMERICA LATINA

Con estas armas, y con la recuperación de las industrias estratégicas que le pertenecen a todos los argentinos, daremos con éxito la batalla contra la desigualdad.  Por eso estamos de pie y convocamos a todos a construir este maravilloso proyecto emancipador que termine con la  inmoralidad lacerante que significa el hambre para cientos de miles de compatriotas sumergidos en este país riquísimo, verdadera fábrica de proteínas.
Levantamos, en primer lugar, los valores supremos de la defensa de la tierra, el agua y el aire. No justificamos ningún progreso económico que avasalle, deteriore o ponga en peligro el medio ambiente. La vida no se negocia, por eso, junto a muchos otros, decimos “el agua vale más que el oro”. Nuestro planteo ético nos aleja del modelo productivo impulsado por las agroexportadoras, caracterizado por el empleo de herbicidas, semilla transgénica y de concentración de la propiedad de la tierra expulsando a la población e imponiendo la “agricultura sin agricultores”.
El Estado debe ser un actor principal en la economía velando por el bien común. Tiene el deber moral de reasignar los recursos producidos por el trabajo de todos los argentinos para asegurar el bienestar de las generaciones presentes y futuras. La ausencia de una ética pública  se expresa en la voluntad de seguir pagando una deuda externa ilegítima y fraudulenta, en mantener la extranjerización de la economía, la entrega de nuestros recursos naturales, la depredación de nuestro medio ambiente, el sostenimiento de un modelo basado en la optimización del lucro por encima de todo otro valor y que concluye responsabilizando a los pobres y excluidos de todos los males de la sociedad.
La condición esencial para concebir un proyecto de país justo y soberano es la recuperación de una ética  sustentada en valores de solidaridad, cooperación y honradez personal y pública. Hacer negocios privados con bienes públicos debe ser sancionado como el más infame de los delitos. El Estado debe mantener firme la potestad de monopolizar los bienes estratégicos de la Nación y garantizar la redistribución de la riqueza afectando las rentas extraordinarias producidas por el trabajo de todo el pueblo.
Somos un colectivo militante comprometido con nuestro pueblo, en particular con los más pobres y excluidos, tenemos como desafío protagonizar con los trabajadores, jóvenes, pueblos originarios, organizaciones y movimientos sociales, territoriales y ambientales, para derrotar el modelo de entrega y saqueo y construir una sociedad justa y humana para todos.